
En los últimos días Adrian Frutiger ha vuelto a desatar la polémica en torno a la alta probabilidad de que la fuente Segoe, que pretende ser la estrella del nuevo sistema operativo Windows Vista, sea una copia de la Frutiger Next. El tipógrafo suizo ha anunciado que demandará ante los tribunales europeos a la compañía Microsoft por plagio.
Es una polémica que viene del año 2003 cuando Microsoft dentro del proceso de creación del Windows Vista, decidió adoptar una nueva tipografía para cambiar la Tahoma, fuente que se ha venido usando por defecto en la interfaz de usuario del sistema operativo. Para tal efecto no creó una fuente nueva sino que recurrió a la Segoe una tipografía que supuestamente fue desarrollada por AGFA Monotype en el año 2000 y cuya licencia fue comprada por Microsoft en 2003.
Lo particular del caso es que la Segoe resultó ser tan parecida a la Frutiger Next, que cuando Microsoft quiso solicitar el registro de la patente ante la Office for Armonization In The Internal Market, algo así como la oficina de marcas y patentes europea, se le denegó mediante un dictamen con fecha febrero de 2006 ; por considerarla idéntica a la familia Linotype Frutiger Next.
Un elemento inquietante de esta situación es el hecho que relata el especialista en Windows, Brian Livinstong, quien ha hecho una seria investigación al respecto, y a quien la compañía AGFA Monotype -ahora llamada Imaging Monotype- le ha dicho que no están en capacidad de negar ni afirmar que hayan licenciado Segoe a Microsoft o incluso que hayan desarrollado la fuente.
A pesar de todo, el gigante informático con todo el poder económico y también político con que cuenta a nivel mundial parece no estar muy preocupado por el asunto; aunque parece reconocer que las fuentes son iguales, se ampara en unas leyes norteamericanas que parecen ser muy laxas y no protegen el diseño visual de las fuentes. Ya ha salido la versión beta del Windows Vista mas el paquete Office y en ellos está tan campante la Segoe.
Microsoft justifica que esa tipografía después de comprarla a AGFA Monotype la desarrolló haciendole los ajustes necesarios. ¿Cuales fueron esos ajustes?… pues entre otros, que después de desatarse la polémica y al saberse el extraordinario parecido de la Segoe con la Frutiger Next, de manera hábil se modificaron algunos trazos para tratar de diferenciarla un poco.

Traigo esta muestra que Brian Livinstong presenta como una de las evidencias; la Q de la izquierda es la Segoe 2003 (la misma Frutiger) y la Q de la derecha la Segoe del 2006. Es clara la sutileza para tratar de diferenciarlas.

Y ya comparando la Frutiger Next (arriba) y la Segoe (abajo) podemos encontrar esas nuevas diferencias. Para la Segoe a la letra I de caja alta se le agregaron trazos horizontales a manera de serif y los puntos de la i y la j de caja baja fueron redondeados. Nótese la curva mas pronunciada de la j
Ahora, el diseñador suizo, con todo el derecho que le asiste, quiere continuar la batalla, a pesar de sus 75 años y la enfermedad pulmonar que le aqueja (aunque creo que debe ser Linotype que posee la licencia la que debe estar al frente de esto). Adrian Frutiger hace referencia a que Microsoft lo contactó en su momento, pero no llegaron a ningún acuerdo sobre los derechos ya que al parecer lo que se quería pagar era algo ridículo. Este es otro punto en contra de Microsoft; ¿porqué después de haber hablado con el diseñador aparece la Segoe, una fuente igual a la Frutiger Next?. Y ¿cómo se entiende que Microsoft que busca –legítimamente- que su software no sea copiado sin pagar por él, ahora se encuentre en esta situación?
El asunto es complicado, y pone nuevamente sobre el tapete un problema grave en torno al diseño tipográfico. A pesar de que se ve claramente que es una copia; las disposiciones legales al respecto, lamentablemente dejan muy desprotegido al diseñador. Barrapunto nos recuerda que “las formas de las letras no tienen copyright, aunque sí lo tienen los ficheros informáticos que las definen, y que los nombres de letras están registrados como marcas” por eso es que es tan fácil clonar fuentes y con tan sólo cambiarle el nombre o hacerle pequeñas modificaciones ya se evitan problemas. Recordemos tantos casos de plagios como el de la Arial frente a la Helvética y para no ir muy lejos el de la Myriad, un clon que Adobe hizo de la mismísima Frutiger.
Este por ser un caso que ya tiene connotaciones mundiales, debería aprovecharse para sentar precedentes y que de una vez por todas se establezcan las bases para legislar y proteger el trabajo de los diseñadores tipográficos.
Microsoft ya ha tenido varios enfrentamientos con la Comisión Europea en torno a otros aspectos del Windows Vista, que ha levantado sospechas ante las autoridades comunitarias de competencia. Ya veremos si en todo el pliego de cargos y reclamaciones tambien aparece el tema tipográfico.
La discusión a principios de año en Typophile Documentación legal sobre muchos casos de plagios tipográficos. En la sección Mini-blog de Typertext un link al video "The Man of Black and White" sobre Frutiger
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